La ilógica lógica de los seguidores de Saúl ‘Canelo’ Alvarez

La ‘Canelo’ contra Golovkin fue una gran pelea. Todo lo que se esperaba, lamentablemente arruinado por la tarjeta de la juez Adelaide Byrd, que más allá del exabrupto no cambia lo que parece un resultado polémico pero no del todo injusto, sobre todo si consideramos la diversidad de opiniones.

Saúl ‘Canelo’ Alvarez demostró que es mucho más que un producto fabricado por Golden Boy Promotions. Usó estrategia y buen boxeo para disputarle 12 rounds con  el noqueador más poderoso de los últimos años y salió con un empate que algunos consideran injusto para él y otros lo ven injusto para el kazajo. Eso demuestra lo igualada que estuvo la pelea entre el mexicano y quienes muchos catalogan como uno de los mejores libra por libra del momento.

Habiendo establecido que la pelea fue excelente y justificó el precio del PPV –no así el resto de la pobre cartelera- y que ‘Canelo’ Alvarez es un boxeador de primera línea sin discusión alguna, voy a permitirme una crítica razonada a los defensores incondicionales de Saúl ‘Canelo’ Alvarez.

He escuchado y leído muchas alabanzas de fanáticos y colegas de la prensa –en especial de los medios mexicanos- al boxeo escurridizo que presentó ‘Canelo’ ante GGG. Coincido esta vez con ellos, pues siempre he defendido a boxeadores como Floyd Mayweather Jr., Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, quienes han hecho de la defensa un arte. Como siempre he dicho, el boxeo consiste en pegar pero que no te peguen. Sin embargo, esos mismos que hoy admiran el huidizo estilo de ‘Canelo’ son los mismos que critican constantemente a los boxeadores defensivos.

Lo bueno de este caso es que hay un punto de comparación directo que nos sirve para demostrar este punto: la pelea entre ‘Canelo’ y Erislandy Lara.

Los ‘canelistas’ dicen que Alvarez le ganó a Erislandy porque el cubano lo que hizo fue correr toda la pelea. Ahora dicen que ‘Canelo’ ganó porque hizo fallar mucho a Golovkin. Una obvia inconsistencia de argumentos. Pero vamos a las estadísticas y tratemos de agregarle la indispensable parte subjetiva del boxeo.

Según Compubox, Erislandy Lara pegó más que Canelo en 7 de los 12 rounds. Canelo pegó más en 3 y en 2 goleparon el mismo número de veces. El jab de Lara martilló a Canelo durante toda la pelea, solo dejó de usarlo en el cuarto, en el que ninguno conectó el jab,  y en el undécimo, en el que con dos jabs duplicó lo que hizo ‘Canelo’. En golpes de poder el mexicano le ganó a Lara, pero solo en 6 rounds la diferencia fue de más de 3 power punches a favor de ‘Canelo’. Y entrando en la parte subjetiva, ni una sola vez los golpes de Alvarez pusieron en peligro o hicieron mella en el cubano.

Si combinamos la cuenta de jabs y golpes de poder entre ‘Canelo’ y Lara round por round, el cubano debió haber ganado como mínimo 6 rounds, siendo benevolentes con ‘Canelo’.

Usando el mismo criterio en la ‘Canelo’ vs Golovkin se ven las similitudes.

Golovkin pegó más en todos los rounds excepto en el segundo, que favoreció a  ‘Canelo’  por 14-12 y el último, en el que pegaron la misma cantidad. Al igual que Lara, GGG fue más efectivo con el jab,  al menos doblando a Alvarez en la mayoría de los asaltos, menos en el segundo y quinto, con la misma cantidad y el sexto en el que ‘Canelo’ pegó uno más. En golpes de poder ‘Canelo’ conectó más en 7 rounds, pero en dos de ellos la diferencia fue de apenas uno. De esos golpes de poder solo uno en el décimo asalto paralizó unos segundos a Golovkin, los demás no hicieron diferencia.

Los números demuestran que las dos peleas fueron muy parejas. Entonces, si tratamos de establecer diferencias y decimos que ‘Canelo’ le ganó a Lara porque trató de llevar la iniciativa y el cubano corrió, entonces debemos decir lo mismo a favor de Golovkin.

En mi puntuación personal Golovkin ganó 115-113. Puede aceptar un empate y hasta un 115-113 a favor de ‘Canelo’ (nunca un 118-110), lo que carece de lógica es juzgar dos peleas muy parecidas (en forma, que no en calidad) desde argumentos opuestos para para llegar a la misma conclusión. Si Lara perdió por ser defensivo, ‘Canelo’ no pudo ganarle a Golovkin por ser defensivo.

 

‘Canelo’ vs. Chávez Jr. fue un sesión de sparrings PPV, para anunciar una gran pelea.

La anunciada pelea del año entre Saúl ‘Canelo’ Álvarez y Julio César Chávez Jr. terminó siendo una millonaria producción, pagada por el público, de la esperada velada del 16 de septiembre que protagonizarán el propio Canelo y Gennady Golovkin.

No sorprendió  el triunfo del Canelo  -salvo a unos pocos que pensaban que Chávez Jr. tenía algún chance de ganar- aunque sí fue inesperada la forma en que ganó, por la falta de respuesta e interés que mostró el hijo de la leyenda.

Lo que nadie esperaba es que inmediatamente después de la pelea se anunciara que ya había un acuerdo para que Álvarez y GGG se enfrenten el 16 de septiembre. Oscar De la Hoya ya había dicho en días previos que esa cartelera sería la próxima, pero había dudas de que fuera cierto, porque estamos acostumbrados a ver cómo las grandes peleas se postergan a conveniencia.

Lo cierto es que el anuncio vino como anillo al dedo, no solo para el boxeo, sino también para cambiar el tema de conversación de una triste noche de boxeo. Lo que iba a ser una de las peores noches del boxeo se convirtió en una de las mejores noticias. Nadie habló de una decepcionante pelea, sino del gran espectáculo que viene.

Finalmente, el 6 de mayo no pagamos por una pelea de boxeo, sino por la primera sesión de sparrings de Saúl ‘Canelo’ Álvarez de cara a su gran pelea del 16 de septiembre.

No me quedaban dudas de que Saúl Álvarez saldría victorioso ante Julio César Chávez Jr., ni de que la pelea fuese de una sola vía, pero en realidad nadie hubiese apostado que el Jr. iba a dar la misma pobre imagen que dio ante Sergio ‘Maravilla’ Martínez.

‘Canelo’ va ahora ante el gran reto de su carrera. Nunca ha enfrentado a nadie que parta con ventaja ante él. Sus retos más difíciles hasta ahora habían sido Floyd Mayweather Jr., quien peleaba 5 libras por arriba de su peso, Miguel Cotto, un wélter convertido en mediano por gracias del destino, y Erislandy Lara, quien se conformó con boxear bien y no forzar una victoria que estaba a su alcance.

‘Canelo’ quería esta pelea con Golovkin y seguir postergándola hubiese tensado las relaciones con sus promotores. Ahora deberá demostrar de qué madera está hecho.

‘Canelo’ podrá prueba su poder, el cual quedó en duda en categorías superiores luego de haber castigado sin descanso a Chávez sin lograr moverlo de la planta de sus pies. También deberá demostrar su resistencia ante quien quizás es el más poderoso pegador libra por libra de la actualidad.

Tampoco será una pelea fácil para Golovkin. El mexicano es un boxeador más completo que la gran mayoría de los rivales disponibles en las 160 libras. El espectáculo está asegurado.

Lo mejor de todo es que las grandes peleas se están haciendo. Eso es bueno para el boxeo, que durante muchos años vio como los combates que el público pedía se deshacían en las mesas de negociaciones por culpa del recelo de promotores que sobreprotegían a sus representados.

Veremos a Kell Brook contra Errol Spencer, la segunda parte de Andre Ward vs. Sergey Kovalev, Guillermo Rigondeaux se las verá con Miguel Flores y ya se planean otras peleas que prometen emoción.