‘Canelo’ vs. Chávez Jr. fue un sesión de sparrings PPV, para anunciar una gran pelea.

La anunciada pelea del año entre Saúl ‘Canelo’ Álvarez y Julio César Chávez Jr. terminó siendo una millonaria producción, pagada por el público, de la esperada velada del 16 de septiembre que protagonizarán el propio Canelo y Gennady Golovkin.

No sorprendió  el triunfo del Canelo  -salvo a unos pocos que pensaban que Chávez Jr. tenía algún chance de ganar- aunque sí fue inesperada la forma en que ganó, por la falta de respuesta e interés que mostró el hijo de la leyenda.

Lo que nadie esperaba es que inmediatamente después de la pelea se anunciara que ya había un acuerdo para que Álvarez y GGG se enfrenten el 16 de septiembre. Oscar De la Hoya ya había dicho en días previos que esa cartelera sería la próxima, pero había dudas de que fuera cierto, porque estamos acostumbrados a ver cómo las grandes peleas se postergan a conveniencia.

Lo cierto es que el anuncio vino como anillo al dedo, no solo para el boxeo, sino también para cambiar el tema de conversación de una triste noche de boxeo. Lo que iba a ser una de las peores noches del boxeo se convirtió en una de las mejores noticias. Nadie habló de una decepcionante pelea, sino del gran espectáculo que viene.

Finalmente, el 6 de mayo no pagamos por una pelea de boxeo, sino por la primera sesión de sparrings de Saúl ‘Canelo’ Álvarez de cara a su gran pelea del 16 de septiembre.

No me quedaban dudas de que Saúl Álvarez saldría victorioso ante Julio César Chávez Jr., ni de que la pelea fuese de una sola vía, pero en realidad nadie hubiese apostado que el Jr. iba a dar la misma pobre imagen que dio ante Sergio ‘Maravilla’ Martínez.

‘Canelo’ va ahora ante el gran reto de su carrera. Nunca ha enfrentado a nadie que parta con ventaja ante él. Sus retos más difíciles hasta ahora habían sido Floyd Mayweather Jr., quien peleaba 5 libras por arriba de su peso, Miguel Cotto, un wélter convertido en mediano por gracias del destino, y Erislandy Lara, quien se conformó con boxear bien y no forzar una victoria que estaba a su alcance.

‘Canelo’ quería esta pelea con Golovkin y seguir postergándola hubiese tensado las relaciones con sus promotores. Ahora deberá demostrar de qué madera está hecho.

‘Canelo’ podrá prueba su poder, el cual quedó en duda en categorías superiores luego de haber castigado sin descanso a Chávez sin lograr moverlo de la planta de sus pies. También deberá demostrar su resistencia ante quien quizás es el más poderoso pegador libra por libra de la actualidad.

Tampoco será una pelea fácil para Golovkin. El mexicano es un boxeador más completo que la gran mayoría de los rivales disponibles en las 160 libras. El espectáculo está asegurado.

Lo mejor de todo es que las grandes peleas se están haciendo. Eso es bueno para el boxeo, que durante muchos años vio como los combates que el público pedía se deshacían en las mesas de negociaciones por culpa del recelo de promotores que sobreprotegían a sus representados.

Veremos a Kell Brook contra Errol Spencer, la segunda parte de Andre Ward vs. Sergey Kovalev, Guillermo Rigondeaux se las verá con Miguel Flores y ya se planean otras peleas que prometen emoción.

¿Por qué la Canelo vs. Chávez Jr. no será la pelea del año?

Empecemos por aclarar, será buena, sí, pero no la pelea del año. Es una pelea desigual y con resultado previsible, dentro de lo poco que se puede predecir en el boxeo. Debe ganar Saúl ‘Canelo’ Alvarez.

Saúl ‘Canelo’ Alvarez es un boxeador talentoso, con buenos movimientos, rapidez y buena pegada. No está, sin embargo, entre los cinco mejores libra por libra del mundo, ni entre los mejores mexicanos de la historia, y diría que ni siquiera de la actualidad. Es bueno. Muy bueno. Pero no tiene aún, ni se sabe si llegará a tener, los quilates que gran parte de la prensa mexicana pretende ponerle.

¿Quiénes son mejores libra por libra actualmente? Sergey Kovalev, Andre Ward, Román González, Anthony Joshua, Gennady Golovkin… ya van 5 y puedo contar algunos pocos más. ¿Qué mexicanos actualmente son mejores? Oscar Valdés, Carlos Cuadras, Gilberto Ramírez; estos con  menos “pedigrí” pero,  al menos, tan buenos como ‘Canelo’.

Insisto, ‘Canelo’ Alvarez es un muy talentoso boxeador, pero lo han  elevardo a un pedestal que es más frágil de lo que aparenta, a base de peleas que suenan grandes pero no son tal. Su primer título, en 154 libras, lo ganó ante un boxeador de 147 no ranqueado pero con gran apellido, Matthew Hatton. Sus otras peleas han sido a destiempo, con boxeadores a la baja (Baldomir, Mosley, Kirklan, Angulo, Cintrón) o que daban ventajas en el peso (Josesito López, Khan).

Sus tres peleas que exigian retos mayores fueron ante Mayweather -en la que perdió y deslució- Erislandy Lara -en la que obtuvo un más que dudoso triunfo- y ante Miguel Cotto, quien si bien ofrecía ventajas en el peso, era el campeón de la categoría y ahí le tocaba defender. Fue esta última la pelea más convincente de ‘Canelo’. Ante Cotto demostró su verdadera estatura.

Julio César Chávez Jr. es poco más que un gran apellido. Tiene también mucho talento, buena estatura y tuvo potencial. Sin embargo, fue víctima de sí mismo y de sus circunstancias. Ha sido indisciplinado y caprichoso en el gimnasio e inconstante en su búsqueda de ser un buen profesional.

Sobre el ring se le ha visto pasar desde lo mejor hasta la más triste mediocridad. Cuando se ha esforzado ha sido prometedor, pero no siempre se esfuerza. Ha frustrado a entrenadores como Freddie Roach o su propio padre. Ignacio Beristain ya ha dicho que no fue el campo de entrenamiento ideal.

Quien espere una típica pelea de mexicanos intercambiando golpes tendrá que conformarse con muy pocos pasajes de emocion frenética, que probablemente los habrá, pero lo más seguro es que veamos a ‘Canelo’, que es además un boxeador inteligente, a la espera de sus oportunidades ante un rival más grande y de mucho más alcance. Chávez Jr. buscará desde el principio tener su momento, pescar a Alvarez e inclinar pronto la pelea a su favor, pero difícilmente logrará su cometido. ‘Canelo’ es superior en todos los terrenos.

Salvo que alguno logre un golpe que cambie los designios en los primeros rounds, lo esperable es que Julio César Chávez Jr. se vaya desgastando, tanto por el esfuerzo de llegar a 164.5 libras durante los entrenamientos, como por el desgaste que va a sufrir por el trabajo al cuerpo al que ya nos tiene acostumbrado el ‘Canelo’. Hagan sus apuestas.

Ya todo el mundo habla de que ‘Canelo’ podría pelear después contra Gennay Golovkin. Desde hace dos años se habla de esta pelea. La realidad es que no va a pasar, o al menos no en el futuro cercano. Si eso estuviera en manos del ‘Canelo’ ya habría pasado y estaríamos viendo las repeticiones en Youtube, pero la realidad es que Golden Boy Promotions es la encargada de manejar su carrera y lo ha sabido hacer con mucha precaución y con inteligencia. Por ahora no la van a arriesgar.

El polémico cinturón Huichol

Hay quienes dicen que la verdadera razón por la que ‘Canelo’ no acepta pelear por el artesanal cinturón del CMB en esta pelea es porque le obligaría a enfrentar a  Golovkin inmediatamente. Quienes dicen esto no conocen a ‘Canelo’, ni a Golden Boy, ni al CMB. El boxeador sí quiere pelear con Golovkin, solo lo detiene su promotora. El CMB nunca ha obligado a ‘Canelo’ a nada –tampoco a Julio César Chávez Jr.- Si GBP ha construido la carrera de Alvarez a su conveniencia, ha sido gracias a la permisividad del CMB. El organismo regidor ya ha puesto condiciones severas en la anterioridad, como peleas obligatorias, pesos obligatorios, plazos, etc., y siempre las ha flexibilizado o matizado para no perjudicar a ‘Canelo’ y en otros tiempos a Chavez Jr.

Para cerrar. Será una buena pelea, no la pelea del año. Ya ha habido y habrá otras mejores. En todo caso, sí vale el PPV, ademas, el resto de la cartelera también será buena. Jojo Díaz es un gran boxeador y va contra alguien parecido a él, como Manuel Avila. Será interesante ver como regresa Matthysse. Lemieux siempre da espectáculo y Ronnie Díaz también.

El deporte venezolano le responde a la dictadura

Venezuela  ya es una sola voz contra un gobierno dictatorial que ha convertido a uno de los paises más ricos del mundo en un lugar donde sobrevivir es una tarea inhumana y degradante.

Las protestas en las calles se multiplican en cada rincón de Venezuela y ni siquiera las respuestas violentas y desmedidas del gobierno, a través de los cuerpos de seguridad y de los “colectivos” paramilitares armados, han logrado detenerlas. De hecho, a pesar de que la cuenta supera ya los 30 muertos, cada vez más gente se une para alzar su voz en contra del gobierno, incluso en zonas en las que antes predominaba el chavismo.

El deportes también ha respondido en solidaridad con las protestas. Muchos lo han hecho a través de las redes sociales, otros en vivo y desafiando a la autoridad.

La Federación Venezolana de Fútbol había desautorizado una petición de los equipos para guardar un minuto de silencio en homenaje a los estudiantes asesinados por la Guardia Nacional Bolivariana durante las manifestaciones. Sin embargo, el ingenio de los jugadores se impuso a la autoridad de los dirigentes. En los partidos entre Lara y Anzoátegui en Barquisimeto, y Carabobo y Caracas en Valencia, los jugadores esperaron al pitazo inicial para detener el balón y guardar el minuto de silencio; de esta manera lograron saltar el protocolo que les impedía hacerlo antes de que rodara el balón.